Medidas desesperadas

Es habitual en Colombia que existan más protestas en redes a partir de denuncias polémicas que en la realidad. Recientemente el país vivió el peliculezco escape de la exsenadora del partido conservador Aida Merlano, quien después de asistir a una cita odontológica se dio a la fuga en un domiciliario al parecer de Rappi,  en una escena que quedo debidamente registrada. Es válido precisar que la congresista debía declarar, ya que se presume ella es solo un eslabón de una enorme red de mafia política, que coacciona el ejercicio democrático en la costa, bajo los bien conocidos clanes Herlein y Char. Y que con su escape y su silencio son ellos los que más se benefician.

Ahora las redes producen mayor acceso a la información e interacción, las noticias que llegan a las redes  se replican de forma viral,  ya que como medio masivo de comunicación interactiva, están generando mayor conciencia en las personas y usuarios, sin embargo se ha podido evidenciar que existen intenciones de regulación de estas, de la información y la comunicación, dado los cambios que se vienen presentando con el desarrollo digital.

El debate está servido en la mesa y toca diversas posturas frente a lo que son los medios digitales de comunicación, y la censura y derecho a la libre expresión.

Sin duda este tema tendrá aspectos jurídicos que legislar, tomando en cuenta la incidencia y necesaria actualización y uso de sistemas informáticos y digitales para dinamizar las relaciones políticas. Pero resulta preocupante el comportamiento del gobierno frente al tema.

Un claro apoyo económico y político se evidencia en los medios que son cercanos al gobierno, en los cuales pauta, contrastado con una persecución a los que denuncian los desaciertos del mismo.

Un ejemplo de esto fue  noticias UNO, medio informativo que  ha dado a conocer polémicas noticias y malas decisiones del gobierno. Muchos no recibieron bien la premisa de que el noticiero dejaría de trasmitirse de forma habitual, como parte de una estrategia para sortear la crisis financiera del canal. Y ante esta presión y ahogo económico y muy a pesar de ser uno de los medios informativos de mayor audiencia debió generar una estrategia de financiación mediante donaciones de las personas que  siguen el canal.

Pero ya antes se había vivido una situación similar frente a plataformas que son claramente criticas del gobierno entre los que se puede destacar la censura al programa Los puros criollos y la cancelación de su emisión, el despido del periodista Daniel Coronell en revista Semana, las fuertes acusaciones del expresidente Uribe que terminaron en, por poco la censura del documental La negociación,  las constantes amenazas a periodistas y medios críticos locales. Y ahora la persecución en redes como lo empiezan a denunciar varias  plataformas y cuentas de YouTube, twitter etc. Incluso el café picante, medio de sátira y crítica política, es víctima de la irracional censura mediante el ahorcamiento económico como bien lo denuncio el periodista Antonio Morales, quien en su programa habitual y ya desde hace algunos meses presenta reportes a sus páginas, desmonetización y sanciones que afectan sus habituales emisiones y audiencia.

Así también cuentas en Twitter de sátira contra el gobierno se han visto expuestas a situaciones similares.

Esto podría tratarse de una medida desesperada en medio de la situación que afronta el país, una crisis política que aviva la polarización, y que es canalizada y difundida en redes, y más aun tomando en cuenta que se avecina un evento político de importancia el cual reúne a muchas personas en torno a decisiones y acciones democráticas que avivan los hechos.

 

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González Villanueva
Acerca de González Villanueva
estudiante de 11 semestre administración de empresas, idealista, critico y sencillo abierto de mente, reservado y serio. Amo el agua