VACUNA CONTRA EL MACHISMO

La dicotomia de las etiquetas

Es una dinámica moderna que te  impongan una etiqueta y que esta defina tus parámetros, tu comportamiento y modo de ser. La concepción de libertad en su sentido más amplio, como es la mente humana, queda sujeta a la misma sin poder actuar por fuera de esta casilla. Para hacernos a una idea de la concepción moderna y su significado, nos aventuramos a definir las etiquetas algunas etiquetas controversiales desde el genero y su significado.

Partamos desde el machismo; termino que a pulso se ha ganado una connotación peyorativa y turbia que se relaciona no solo con el patriarcado rampante y opresor de personas, principalmente mujeres, sino también con el abuso, la soberbia, la violencia, la poligamia, la discriminación de género, la lascivia en su sentido más vulgar, la rudeza, la hombría, el dominio de la mujer, el castigo, la violación entre otras. Contrario a este muy empoderado y representativo término adjudicamos la contraparte al hembrismo, término quizás hasta hoy es poco usado, pero que debe recopilar las formas y comportamientos que desde el ámbito femenino dañan los tejidos sociales, podremos pues asociarlo a la cizaña, la duda, el chisme y el bochinche, la hipocresía, la manipulación, la victimización en su forma más perversa, la traición, la venganza, el chantaje moral, el desamor, los celos y la posesión. Cada uno se manifiesta transversalmente en la sociedad y es independiente y no excluyente, no propenden  una ideología pero se amalgaman a esta para contaminar.

Por otro lado surge el feminismo como la respuesta a esta opresión que segrega a la mujer la atemoriza, obligando a vivir resguardada, el feminismo es pues la lucha de la mujer por tener un lugar digno en la sociedad sin que su género o su cuerpo sean una barrera que cercena libertades, una lucha digna y que reivindica e invita a pensar el papel de la mujer y su importancia en la sociedad como fuentes de vida. Su contraparte la cual necesariamente debería asumir un rol positivo y masculino  pero no necesariamente antagónico la podríamos denominar el masculinismo  con lo cual muy a pesar del favor biológico de las cargas descompensadas que nos da la vida y la biología no perseguiría la superioridad moral  a costa de la opresión femenina, más bien, entendernos desde las diferencias y que esa fortaleza masculina sirva para amar, apoyar y hacer florecer la vida.

Si pensamos que el machismo como precursor de un sistema masculino de privilegios  que trasciende todas las dimensiones del ser en sociedad es una enfermedad digna de erradicar, la vacuna no se asocia al hembrismo antagónico y revanchista que surge como contrapeso para balancear la carga a costa de sumergirnos en un círculo patológico de lucha de géneros. Se deberá integrar desde el ámbito humano a una forma reivindicada del feminismo y apoyada en el masculinismo para que la mujer tenga el lugar que se  merece y siempre debió tener en la sociedad , y que las diferencias orgánicas y fisiológicas de la anatomía humana no sean una fuente de desequilibrio social sino un complemento enriquecedor y precursor de la vida.

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González Villanueva
Acerca de González Villanueva
estudiante de 11 semestre administración de empresas, idealista, critico y sencillo abierto de mente, reservado y serio. Amo el agua